Látigo, de Stan Lynde (Laramie Ediciones). Fotografía: Pedro Delgado
El personaje de las tiras de prensa de las que voy a hablarles se llama Cole Cantrell, aunque muchos lo conocen por "Látigo". El apodo no hace referencia al azote largo, delgado y flexible que se nos viene a la cabeza, sino a la cuerda o correa con que se asegura y aprieta la cincha de la silla de montar.
Por las venas de Cole "Látigo" Cantrell corre sangre irlandesa e indígena, de la tribu de los crow. Capitán del ejercito unionista durante la guerra civil estadounidense, ejerció de explorador para la caballería en Fort Savage.
Tiras de prensa de Látigo, de Stan Lynde (Laramie Ediciones)
Tras la guerra de Secesión y un grave incidente con un comandante, se convirtió en ayudante del marshal federal Hoodoo Hawks y en marshal de Rimfire, en el territorio de Montana. Del mismo estado de Montana es Stan Lynde, el autor de estas tiras de prensa. En ellas se aúnan un guion que funciona con un dibujo limpio y preciosista que las convierte en un clásico del género.
Tiras de prensa de Látigo, de Stan Lynde (Laramie Ediciones)
Esta edición, que es un capricho que ha querido darse Alberto Simón, nuestro hombre de Laramie, incluye dos historietas: La senda de la venganza y El marshal de Rimfire.
La senda de la venganza, historieta de Stan Lynde (Laramie)
El marshal de Rimfire, historieta de Stan Lynde (Laramie)
Alberto Simón me pidió que escribiese un texto para la edición de este volumen que acaba de llegar a las librerías, y yo decidí resucitar al propio Lynde para que fuera él quien les hablara de sí mismo y de sus más emblemáticos personajes. Les dejo aquí el resultado.
Stan Lynde
LYNDE, MONTANA Y TIRAS DE PRENSA (WESTERN)
Por Pedro Delgado Fernández
Hey, guys!
Soy Stan Lynde. Estando con el Boss me enteré de que Laramie iba a publicar mis tiras de prensa de Látigo en España; así que, como aquí en el cielo la vida es un tanto tranquila y hay tiempo de sobra para todo, me he puesto a escribirles estas líneas a modo de presentación, pues me ha llegado hasta aquí arriba que soy un gran desconocido en su país. Afortunadamente, en Estados Unidos soy alguien muy popular, gracias a mis tiras de prensa y novelas ambientadas en el Oeste.
Rick O'Shay "Happy Birthday, Boss" Imagen: stanlynde.net
Pero déjenme que empiece por el principio. Nací en Billings, en el estado de Montana, el 23 de septiembre de 1931, es decir, en plena Gran Depresión. Mi padre se consideraba afortunado de encontrar trabajo pastoreando ovejas por 30 dólares al mes en las vastas praderas de la reserva indígena de los crow, en el sureste de Montana. Él seguía a las ovejas en busca de pastos frescos y mi madre y yo lo seguíamos a él, viviendo en carretas, tiendas de campaña, refugios, cabañas y ranchos. Así fue como me crié en un mundo de vaqueros, rancheros y nativos americanos. En el rancho de mi padre aprendí que ninguna tarea estaba por debajo de mí, y que si había que hacer un trabajo, alguien tenía que hacerlo.
Cuando tenía cinco años, descubrí que los cómics los escribían y dibujaban personas llamadas caricaturistas. Jamás se me había ocurrido que alguien pudiera escribir y dibujar tiras de cómics; pensaba que era una especie de maravilla natural, como el géiser Old Faithful o el Gran Cañón. Desde ese día me propuse convertirme en uno de ellos –mis preferidos eran Red Ryder, de Fred Harman, Terry and the Pirates, de Milton Caniff, Li'l Abner, de Al Capp, y muchos otros, pero sobre todo Prince Valiant, de Hal Foster–. Años después, publiqué mi primera tira cómica: Rick O'Shay, donde transmitía los valores rurales que adquirí en mi infancia y compartía las mismas actitudes y valores que tienen, y han tenido antes que yo, las personas que han crecido en contacto directo con la tierra y la naturaleza. De paso, desde la perspectiva del Oeste auténtico en el que me crié, satirizaba el western ficticio que se veía en algunas series de televisión.
Rick O'Shay, tiras de prensa de Stan Lynde Imagen: stanlynde.net
A lo largo de casi veinte años, Rick O'Shay se hizo con un público fiel. Incluso ahora, tantísimos años después de haber dibujado la última tira, aún sigo recibiendo mensajes de lectores que crecieron con ella y con sus protagonistas, Rick, el pistolero Hipshot y su gata Belle Starr.
Hipshot y su gata Belle Starr stanlynde.net
Mi segunda tira de prensa, Látigo, comenzó a publicarse el 25 de junio de 1979, y se mantuvo durante cuatro años, hasta el 7 de mayo de 1983. La historieta, un western más serio, estaba protagonizada por un héroe fuerte y capaz que se enfrentaba a villanos astutos y despiadados, pero los malhechores iban más allá de los tradicionales cuatreros, forajidos y maleantes, apareciendo también los magnates codiciosos y sin escrúpulos del siglo XIX, que se servían de los anteriores para obtener beneficio económico sin responder ante la ley.
Látigo, de Stan Lynde (stanlynde.net)
Tras Rick O'Shay y Látigo vino Grass Roots, pero he de confesarles que no echo de menos el ritmo frenético que supone escribir y dibujar una tira de prensa. Créanme, producir seis tiras y una página dominical cada semana es como palear carbón en un carguero o intentar subir por una escalera mecánica que baja. Si descansabas, te quedabas atrás. Era difícil cumplir con los plazos.
El premio del que me siento más orgulloso es el Premio SPUR 2009, que se otorga anualmente a obras destacadas sobre el Oeste americano, por el audio libro de mi novela Vendetta Canyon.
Vendetta Canyon, Stan Lynde
Recibir el premio fue especialmente gratificante porque fue como una doble victoria: no solo escribí la novela, sino que también le puse voz a la grabación. Por cierto, les recomiendo mi serie de novelas del Oeste protagonizadas por Merlin Fanshaw, ayudante del alguacil federal Chance Ridgeway. Tienen acción, suspense y un humor irónico que ya es marca de la casa. Y se desarrollan en el territorio de Montana. De todos los lugares donde he vivido, Montana es mi favorito. Una vez dibujé una página dominical con Rick y Hipshot cabalgando por sus montañas. Rick hablaba sin parar de todas las iglesias famosas e históricas del mundo y de cómo ninguna se comparaba con la belleza de las montañas. Hipshot estaba de acuerdo, pero añadió: «No seas tan duro con esas maravillas hechas por el hombre. Estas montañas tuvieron un arquitecto mejor».
Tiras de prensa de Látigo, de Stan Lynde stanlynde.net
Bueno, desgraciadamente fallecí de un cáncer de pulmón el 6 de agosto de 2013 en Helena, Montana, a los 81 años, apenas dos meses antes de cumplir 82. Es por ese motivo que tengo que volver con el Boss. Gracias a los amigos de Laramie por el mimo y el cuidado que han puesto en la edición de este álbum. Espero que disfruten con las aventuras de Cole "Látigo" Cantrell tanto como yo cuando las creé.
Cole "Látigo" Cantrell, de Stan Lynde stanlynde.net
No quería decirles adiós sin compartir con ustedes lo que me dijo mi padre una vez: «A medida que avances en la vida, dejarás huellas. Asegúrate de que las tuyas sean claras y definidas». Con el tiempo, lo comprendí como una lección de vida: «Vive de tal manera que no tengas nada que ocultar».
Lean, cabalguen y permanezcan en el lado correcto de la ley.
Goodbye!
Los detalles biográficos del prólogo están sacados del artículo Stan Lynde by Stan Lynde, publicado en la revista True West Magazine el 4 de octubre de 2011.