Mostrando entradas con la etiqueta Montañas de Marruecos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Montañas de Marruecos. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de diciembre de 2020

DE CIFRAS REDONDAS, WILFRED THESIGER Y EXTRANJEROS EN EL CORAZÓN DEL ATLAS


El suplemento literario Babelia llegó el pasado verano (sábado, 22 de agosto) al número 1.500, una cifra redonda que supone un millar y medio de portadas y que se presta a la celebración.

 Soy fiel a Babelia desde sus inicios, en ese lejanísimo 1991, y son muchas las portadas que me gustaron, sobre todo las del ilustrador Fernando Vicente; sin embargo, si tuviera que elegir una, sería ésta.

Portada nº 973 del suplemento literario Babelia (EL PAÍS)

 De hecho, es la única que conservo. No es una ilustración de Vicente, sino una fotografía de autor desconocido en la que se ve al explorador británico Wilfred Thesiger, del que leí hace muchos años Arenas de Arabia, Los árabes de las marismas y El último explorador, la biografía que escribió Manu Leguineche.

 Dicha portada es la número 973, y tiene fecha del 17 de julio de 2010, que también se dice pronto. LA ETERNA AVENTURA. Las emociones de los grandes viajeros del siglo XX, se lee a los pies de sir Wilfred, que calza unas desert boots muy gastadas. La fotografía, en blanco y negro, está tomada en Kenia en 1970, y junto a él, que está de pie, se ve a Erope en cuclillas sosteniendo un rifle. Ambos miran a cámara con serenidad, y tras ellos se ve un río; probablemente el Uaso Nyiro (Lagh Dera en su parte baja) que nace en el monte Kenia.

 El papel del suplemento se ha amarilleado pero aún así, me resisto a desprenderme de él; seguramente porque Thesiger forma parte de un periodo de mi vida.

Pedro Delgado tomando unas notas en casa de Hussein
Ait Souka, Alto Atlas marroquí, agosto de 1999

 En el verano de 1999 y de 2001 viajé de Telouet a Tabant tras los pasos del explorador británico, quien recorrió la zona en los años cincuenta en una expedición de la Universidad de Oxford. Mi aventura quedó recogida en En el corazón del Atlas –Cuaderno de viajes del alto Atlas marroquí–, y la de Thesiger en Berber Village. The story of the Oxford University Expedition to the High Atlas mountains of Morocco, libro escrito por Brian Clarke. Por si sirve para incitar a alguna editorial a publicarlos, anoto aquí que mi cuaderno permanece inédito, y que el de Brian Clarke, publicado en 1959 en Reino Unido, sigue sin traducirse y editarse en España.

Berber Village, de Bryan Clarke

 Un tiempo después de aquellas caminatas, mi querido y añorado amigo Pablo Cantos, guionista y realizador, compañero de sueños artísticos y de trabajo en el instituto Isaac Albéniz, levantó un proyecto para realizar un documental que llevaba por título Extranjero en el Alto Atlas, y en el que los protagonistas éramos Thesiger y yo; pero aquello se cayó al fallecer el explorador el 24 de agosto de 2003, pues era preciso obtener el testimonio de sus recuerdos en su residencia de Londres.

Extranjero en el Alto Atlas, proyecto para documental de Pablo Cantos
En el corazón del Atlas, cuaderno de viaje de Pedro Delgado
Fotografía: Pedro Delgado

 La muerte de sir Wilfred me privó del lujo de viajar por aquellas montañas con Pablo, al que siempre tengo en el corazón. Espero que si en el otro lado hay algo, sea mejor que esto.

domingo, 14 de abril de 2019

MONTAÑAS QUE SUGIEREN


Ilustración: Sr. García, para Cruce de Vías de Garriga Vela
Diario Sur, 11 de marzo de 2017

Estoy varado en casa por el recrudecimiento de mi fascitis plantar y un edema óseo en el túnel del tarso, y, como lo segundo requiere de mucho descanso, paso los días entre la cama y el sofá aprovechando para ver Blu-ray y deuvedés que tenía pendiente y leer algunos de los libros que se amontonan en mi mesita de noche. Guardado entre las páginas de uno de ellos me he encontrado, doblado y bien recortado, un artículo de Garriga Vela que lleva por título La orla de los presidentes. Tiene fecha del 11 de marzo de 2017, es decir que ya tiene su tiempo, y al releerlo para ver los motivos por los que lo había conservado he encontrado cuatro razones: Habla de montañas; menciona a la ballena Moby Dick; hace referencia indirecta a una de mis novelas predilectas, El cielo protector, de Paul Bowles, y en la ilustración del siempre magnífico Sr. García se ve un arrui y el continente africano reconvertido en ballena.
Me estoy planteando poner cara a los accidentes geográficos que rodean esta casa y hacer de guía cuando vengan a visitarme los amigos. Decirles, por ejemplo, ¡Mirad, Moby Dick!, no distinguís la ballena blanca en la cima de La Maroma. Y al otro lado, más allá del mar, en el horizonte, ¿no veis la silueta de África bajo el cielo protector?
 Algo más arriba, José Antonio Garriga Vela decía lo siguiente:
Yo prefiero las montañas que sugieren historias de amor, fantasías, miedos e incluso venganzas, como sucede también con las nubes que adquieren formas dispares que nosotros bautizamos con nombres que evocan otras vidas.
 Y en mi elemental vanidad de escritor, quise relacionar aquella frase con el conjunto de relatos ambientados en la montaña marroquí que constituyen Carta desde el Toubkal. Relatos de amor, fantasías, miedos e incluso venganzas. ¿Habría leído Garriga mi libro y pensaba en él al escribir esas líneas? Me gusta imaginar que sí.
 Después de guardar el recorte, mi mente siguió revoloteando sobre el arrui que el Sr. García, con todo el acierto, había situado sobre la cordillera del alto Atlas, y mi cabeza retornó a Marruecos, a los días ya lejanos en los que acompañé a unos biólogos a la búsqueda del que también llaman carnero de berbería o muflón del Atlas. Lamenté no haber escrito ningún relato de aquella expedición.

https://www.diariosur.es/culturas/201703/11/orla-presidentes-20170310193310.html

jueves, 9 de febrero de 2017

MIMOSAS: REALISMO MÁGICO EN EL ATLAS



Creo haberles dicho en alguna ocasión que soy un apasionado de los wésterns, así que comprenderán que me frotase las manos al leer en Babelia que Mimosas era un wéstern metafísico en las gargantas del Atlas.
 A veces, cuando las expectativas son muy altas, un libro, un disco, una película o una serie de televisión pueden decepcionarnos. Así que con ese temor me acerqué al Cine Albéniz la semana pasada.

Mimosas Cine Albéniz (Fotografía: Pedro Delgado)

 Afortunadamente, Mimosas no me decepcionó, sino que me emocionó, igual que habrá emocionado a todos los que hayan errado por esas montañas. Oír el nombre de Sijilmasa, o ver en pantalla la meseta de Tazaghart, las estribaciones del Toubkal, las gargantas del M'Goun o el lago Ifni, lugares en los que he estado repetidas veces y que aparecen en algunas de mis novelas y relatos, me hizo hermanarme con el director de inmediato.

El director Oliver Laxe en una garganta del Atlas durante el rodaje de Mimosas /Alejo Ramos-Sabugo

 Que Oliver Laxe haya residido en Marruecos diez de sus treinta y cuatro años es clave para que nada resulte impostado; eso y el hecho de trabajar con actores que no sabían que lo eran, gente de la calle a los que el cine empieza a cambiarles la vida.

Fotograma de Mimosas (Zeitun Films)

 Mimosas narra las desventuras de una caravana que acompaña a un anciano maestro sufí a la aldea de Sijilmasa, donde desea ser enterrado. Sintiéndose moribundo y queriendo acortar distancia, el anciano ordena atravesar las montañas del Atlas. Y a lo arduo de la tarea se suma la nieve que cubre los pasos y los valles, y las malas intenciones de dos miembros de la caravana, dos ladrones de poca monta que pretenden desvalijar a los viajeros. Es en el lago Ifni, donde aparece un nuevo personaje, Shakib, una especie de ángel custodio al que han ordenado proteger la comitiva.

 A pesar de este planteamiento, Mimosas no es solamente una película de aventuras, pues hay en su metraje ciertos elementos extraños que llevan el filme a otro plano: un halo de espiritualidad, un extrañamiento que te obliga a darle vueltas a la película tras el fundido a negro. A preguntarte acerca de esa parada de taxis y de esos taxistas que surcan los caminos polvorientos de Marruecos. Yo quiero pensar que esos conductores, entre los que incluyo al propio Shakib, son ángeles protectores, ángeles caídos en desgracia que son enviados desde el purgatorio a este mundo para cumplir una misión y redimir sus faltas. He querido saber la opinión de Laxe, pero éste no ha querido darnos norte en ninguna de sus entrevistas, dejando las interpretaciones al espectador, una actitud que me recuerda a la de S. Graig Zahler, el director de Bone Tomahawk, otro wéstern que acabo de ver. En la rueda de prensa tras el estreno mundial de su peculiar ópera prima, S. Graig Zahler respondió así cuando le preguntaron por ciertos aspectos del filme.
Por lo que respecta a significados y cosas así, me vale con que me hagas la pregunta sin que yo la responda, porque creo que la película permanecerá más en tu memoria si hay ambigüedades y cosas que no te quedan claras. En esta película hay bastantes ambigüedades que podría aclarar y que me gusta aclarar cuando trabajo con los actores para que sepan de qué van, pero creo que la vida de una película, o de un libro o lo que sea, después de verlo o leerlo, es más larga y mejor si sigues pensando en ella y te reta intelectualmente a posteriori.
 Pues eso es lo que le pasa a Mimosas, que te obliga a seguir pensando en ella. Y como soñar es gratis, también me lleva a desear ver mis historias marroquíes en una pantalla. ¡Insha'Allah!




Entrevista a Oliver Laxe en el programa Días de Cine de Televisión Española.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/dias-de-cine/mimosas/3866184/


lunes, 25 de enero de 2016

PEDRO DELGADO EN LA SEMANA DE MARRUECOS DE ALVENTUS VIAJES

El próximo viernes 29 viajaré a Sevilla para presentar Carta desde el Toubkal en la Semana de Marruecos que organiza Alventus Viajes. Durante mucho tiempo compaginé mi trabajo de profesor de Ed. Física con el de guía de montaña y viajes en Marruecos. Siempre intenté que aquellos viajes que organizaba se saliesen de la norma, que fuesen algo muy diferente de lo que ofrecían las agencias convencionales. Por eso, es para mí un honor que me hayan invitado a estas jornadas, pues Alventus Viajes fue también una de las pioneras en ese tipo de viaje alternativo y diferente por el que yo apostaba.
 El acto tendrá lugar a las 20:15h en la Sala Alventus&Añosluz, situada en la Isla de la Cartuja. Y tras mi intervención se proyectará un audiovisual sobre las montañas de Marruecos, con una selección de imágenes tomadas por Faustino Rodríguez Quintanilla y Francisco J. Souto Rubiales.

Pedro Delgado y su Carta desde el Toubkal en la Semana de Marruecos de Alventus Viajes

 Os dejo a continuación la programación de toda la semana, por si vivís en Sevilla o cerca de ella. Lo de "por si sois unos enamorados de Marruecos" no hace falta que lo añada, me consta que es algo que tenéis en común todos los que visitáis este blog.

Programación Semana de Marruecos en la sala Alventus&Añosluz
Isla de la Cartuja, Sevilla

 Seguro que estos actos son una buena ocasión para reunirnos en torno a esa pasión.

Para más información:
www.alventus.com