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miércoles, 24 de diciembre de 2025

KIT CARSON Y OTROS GRANDES DEL OESTE, DE JESÚS BLASCO


Kit Carson y otros grandes del Oeste, de Jesús Blasco
Colección Gran Oeste de Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

Ya se ha publicado el segundo número de la colección Gran Oeste de Laramie Ediciones, dedicado en esta ocasión al trabajo del dibujante y guionista Jesús Blasco Monterde (Barcelona 1919 – 1995).

Jesús Blasco Monterde
Fotografía: Facebook del dibujante.

 En este caso, el protagonismo de las tres historietas que contiene está repartido entre Kansas Kid, Kit Carson y Buck Jones. Un trío de ases que, como dice la felicitación navideña de Laramie –extensible a todos los que visitan mi blog–, evoca al niño que fuimos y que aún llevamos dentro.

Felicitación Navideña de Laramie Ediciones

 Todas estas historietas del Oeste de Jesús Blasco aparecieron originalmente en el mercado británico –en la Cowboy Picture Library de la editorial Fleetway– a mediados de los años cincuenta e inicios de los sesenta, época en la que también dibujó Billy the Kid para la revista Sun; aunque su primer western fue Buffalo Bill, serie que se empezó a publicar en la revista Comet en 1954.

A mediados de los años cincuenta, la editorial Fleetway Publications, con sede en Londres, comenzó a buscar dibujantes en Europa continental para cubrir la creciente demanda de títulos; había comenzado una época en la que el cómic británico necesitaba grandes cantidades de material semanal para sus exitosas colecciones de bolsillo o "libraries" –libritos de 64 páginas en blanco y negro– dedicadas a géneros populares, como el western, las aventuras, el romance, la adaptación de novelas, las biografías históricas, el bélico, la fantasía y el terror.
Para lograr cumplir con la ingente cantidad de encargos que llegaban desde el otro lado del canal de la Mancha, Jesús Blasco solicitó ayuda a sus hermanos, Adriano, Alejandro y Pilar, también dibujantes, estableciendo lo que popularmente se conocería como el Estudio/Taller Blasco. [...]
El sistema era simple: el guion llegaba traducido a Barcelona, o alguna agencia de dibujantes (como Selecciones Ilustradas o Bardon Art) lo traducía, Blasco y sus hermanos lo dibujaban y entintaban en su estudio, el material final se enviaba de vuelta a Londres para su revisión y, si no se señalaba ninguna rectificación, la editorial procedía a su publicación.
Aunque los guiones provenían de escritores ingleses anónimos, el trazo y la energía narrativa de Blasco y su equipo conferían a aquellas páginas una personalidad inconfundible. Estas historietas, breves pero intensas, formaron parte de la gran ola de producción que unió a numerosos dibujantes españoles con las editoriales británicas durante las décadas de 1950 y 1960, en un contexto marcado por la censura, las restricciones económicas y la búsqueda de mercados más florecientes.
El Western de los hermanos Blasco, Aitor Marcet

 Aquellas series británicas fueron más tarde traducidas y publicadas en España por las editoriales Ferma y Vilmar.

Revistas de historietas del Oeste de las editoriales Ferma y Vilmar

 Y ahora es Laramie quien selecciona y agrupa por autores algunas de aquellas historietas, estando inéditas en España, hasta ahora, las tres que componen este volumen: Kansas Kid y el poder de Puño Rojo; La frontera del miedo y Cazabandidos. Todas ellas precedidas de cuidados textos de Aitor Marcet, coodinador de la colección Gran Oeste, que contextualizan al autor y a sus personajes.

Kansas Kid y el poder de Puño Rojo. Colección Gran Oeste (Laramie)
Fotografía: Lucía Rodríguez

La frontera del miedo, una aventura de Kit Carson. Colección Gran Oeste
Fotografía: Lucía Rodríguez

Cazabandidos, una aventura de Buck Jones. Colección Gran Oeste (Laramie)
Fotografía: Lucía Rodríguez

 En la primera, publicada originalmente en el número 316 de la colección Cowboy Picture Library, el protagonismo recae en Kansas Kid, apodo del guardián del rancho Doble D, un vaquero que acabó muriendo en una estampida y yace enterrado en el cementerio Boot Hill de Tombstone (Arizona).

  En la segunda, aparecida por primera vez en el número 413 de la misma revista, el personaje principal es Kit Carson, sobre el que recae, quizá debido a su popularidad, el peso del título: Kit Carson y otros grandes del Oeste de Jesús Blasco.

 Christopher Houston Carson (Kentucky, 1809 - Colorado, 1868)), conocido como Kit Carson, fue un destacado trampero, guía y explorador que participó en la Guerra contra México (1846-1848) y la Guerra Civil estadounidense, en la que se alineó en el bando de la Unión. También tomó parte en las campañas contra los pueblos indígenas.

Christopher Houston Carson, más conocido como Kit Carson

 Su figura, muy popular en la cultura estadounidense, ha aparecido en novelas, tebeos y películas; entre estas últimas se encuentran títulos como Kit Carson (George B. Seitz, 1940), un entretenido largometraje que acabo de ver en Filmin y en el que, como en la historieta, aparecen shoshones y mexicanos que arman con rifles españoles a los indios para impedir que los colonos americanos se asienten en California.

Cartel de la película Kit Carson
Dirigida por George B. Seitz, 1940

 En la tercera historieta, publicada por primera vez en el número 446 de la Cowboy Picture Library, el protagonista, como ya ocurriera en el primer número de la colección Gran Oeste de Laramie, es Buck Jones, del que ya hablé en un anterior artículo al reseñar Buck Jones de Alberto Breccia.

 En las tres historietas se puede apreciar el arte de Jesús Blasco y sus hermanos, un equipo que «trabajaba con un rigor casi industrial: se repartían las tareas –Jesús solía encargarse de los bocetos y la planificación general, mientras sus hermanos realizaban fondos, entintado o rotulación– logrando mantener un ritmo de producción impresionante sin perder un ápice de calidad».

El estilo de Blasco durante este periodo combinaba un trazo vigoroso con un profundo sentido de la composición, a pesar de las limitaciones que imponía el formato "library". Las viñetas mostraban una narrativa clara, eficaz, sin alardes pero con gran elegancia. Frente al realismo funcional de otros artistas británicos, Blasco prefería una línea más viva y expresiva, con un uso magistral de las sombras para reforzar el dramatismo de las escenas. Su trabajo, aunque condicionado por los plazos de entrega y las necesidades de producción, anticipa ya rasgos de su evolución posterior. [...]
A lo largo de sus años de colaboración con Fleetway, Jesús fue depurando su estilo, haciéndolo cada vez más realista y expresivo. [...]
Hoy, al releer estas historietas, puede que no encontremos en ellas obras maestras ni argumentos especialmente originales. Pero sí descubrimos algo más valioso: el testimonio vivo de una época de transición, en la que los dibujantes españoles supieron abrirse camino en el mercado internacional con talento, esfuerzo y profesionalidad. Son relatos sencillo, ágiles y entretenidos, que respiran el espíritu de los años cincuenta y sesenta y que reflejan la dignidad del trabajo bien hecho, incluso en las condiciones más humildes.
El western de los hermanos Blasco, Aitor Marcet

 Además del western, Jesús Blasco abordó con maestría muchos otros géneros, como el de aventuras, la ciencia ficción, el bélico, el romance y el terror, así como la adaptación de novelas clásicas y biografías históricas; pero, sin duda, será recordado por The Steel Claw (Zarpa de Acero) y la que es su obra maestra: Los Guerrilleros, un western vibrante con guiones de Miguel Cussó y José Ramón Larraz.

 A ellos seguramente mi padre añadiría a Cuto, el personaje que creó Jesús Blasco para la revista Chicos.

 Lean y sigan cabalgando.

 ¡Saludos desde la Frontera!

lunes, 21 de julio de 2025

BUCK JONES, DE ALBERTO BRECCIA


Buck Jones, de Alberto Breccia, primer número de la colección Gran Oeste
Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

Ya se ha publicado el primer número de la colección Gran Oeste, el prometido y esperado proyecto de Laramie Ediciones que recuperará las mejores historias editadas por la mítica editorial inglesa Fleetway. Y como me comentó Alberto Simón, nuestro hombre de Laramie, nadie mejor para inaugurarla que el historietista Alberto Breccia (1919, Motevideo - 1993, Buenos Aires).

Alberto Breccia en su estudio (alrededor del año 1954)

 La primera entrega rescata tres historias del maestro uruguayo con el sheriff Buck Jones como protagonista.

 En la primera, Buck Jones y la caza al apache, el robo de unos caballos en una reserva desencadenará un levantamiento indígena que, tras no pocas peripecias, vendrá a apaciguar el sheriff Buck Jones.

Colección Gran Oeste nº1: Buck Jones, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Lucía Rodríguez

 En la segunda, Tierra sin ley, Buck Jones tratará de dar con el asesino de su ayudante y resolver de paso un caso de tráfico ilegal de ganado.

Tierra sin ley, una nueva aventura de Buck Jones, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Lucía Rodríguez

 En el tercero, Asesino, el sheriff de Alkali City tratará de atrapar a su amigo Matt Tyler, sobre el que pesa un cargo de asesinato, antes de que lo haga un insidioso cazarrecompensas.

Buck Jones, de Alberto Breccia (Colección Gran Oeste)
Laramie Ediciones. Fotografía: Lucía Rodríguez

 Como se cuenta en uno de los textos introductorios al cómic, el personaje de Buck Jones coge su nombre de un célebre actor estadounidense de western.

Buck Jones en la década de 1930
Fotografía: Colección Everett

 Nacido como Charles Frederick Gebhart (Vincennes, Indiana, 1891 - Boston, Massachusetts, 1942), el que fuera vaquero en la vida real en un rancho de Oklahoma, se hizo famoso en el mundo del cine bajo el nombre artístico de Buck Jones, llegando a intervenir en más de 160 películas –al inicio como especialista y doble, y pronto como actor principal–.

Pese a que falleció con apenas 50 años, la figura de Buck Jones trascendió el cine: en los años 50 y 60, su imagen y sus aventuras inspiraron cómics publicados por la editorial inglesa Fleetway, que incluían relatos de acción y aventuras basados en su personaje cinematográfico, dirigidos principalmente a jóvenes lectores británicos fascinados por el Salvaje Oeste.

 Sin embargo, por azar –el mismo día que terminaba de leer el cómic echaban en Canal Sur la película Los rurales de Texas (Primo Zeglio, 1964– encontré un mayor parecido entre el sargento de los Texas Rangers Robert Logan –interpretado por el actor George Martin– y el Buck Jones de Alberto Breccia. No sólo en su aspecto físico, sino también en su indumentaria.

A la dcha. George Martin en el papel del Texas Ranger Sgt. Matt Logan
Los rurales de Texas (Two Violent Men, Primo Zeglio, 1964)

 Para mayor coincidencia, la sinopsis del film tiene cierta semejanza con la última de las historias recopiladas en este primer número de la colección.

Laramie Ediciones

 Los que me conocen saben que soy un rendido admirador de Hugo Pratt, así que no quiero dejar pasar la ocasión de anotarles unos apuntes sobre la relación de éste con Alberto Breccia.

 El primero, que ambos fueron profesores en la Escuela Panamericana de Arte que dirigía Enrique Lipszyc en Argentina.

No sólo dibujaba: hacia 1957 di clases de dibujo en la Escuela Panamericana de Arte, que había fundado mi amigo Enrique Lipszyc y su hermano David, [...]. Enrique hacía creer a sus alumnos que sus dibujos eran corregidos por Alex Raymond, el dibujante norteamericano de Flash Gordon. Evidentemente, cuando en 1956 Raymond se mató en un accidente de coche, eso dejó de ser posible. Así que empece a dar algunas clases, como también mi colega Alberto Breccia. Algunos de aquellos alumnos, como José Muñoz o Walter Fahrer, acabaron triunfando en el mundo de la historieta.
Hugo Pratt, El deseo de ser inútil

Profesorado de la Escuela Panamericana de Arte

Folleto de la Escuela Panamericana de Arte

 El segundo, que sus relaciones eran muy amistosas, aunque una vez Hugo, viendo el final de su historia Vito nervio –una especie de James Bond argentino–, le dijera: «Vos sos una puta barata, porque estás haciendo mierda, pudiendo hacer algo mejor». Un tiempo después Hugo lo telefoneó para felicitarlo por sus dibujos en Sherlock Time –un detective y viajero interestelar–, y Alberto le dijo que, aunque al principio se enfadó, él había tenido razón al hablarle de aquella manera y que le había servido para espolearle y llevar su trabajo a un nivel estilísticamente superior.

 El tercero, que Alberto Breccia fue uno de los tantos dibujantes que continuó la serie bélica Ernie Pike, creada por Hugo Pratt y Oesterheld.

Ernie Pike dibujado por Alberto Breccia (Ivaldi Editore)
Fotografía: A la sombra de Corto (Confluencias Editorial)

 Y el cuarto, que Hugo Pratt también trabajó para la agencia o editorial británica Fleetway, en este caso dibujando historias de guerra con guionistas británicos y algún americano –aparecieron en la revista War Picture Library–. La primera la hizo desde Argentina, pero luego se trasladó a Londres y dibujó allí desde el otoño de 1959 al de 1960.

Tampoco es que me fuera a Londres completamente a la aventura. Los hermanos D'Ami, viejos amigos que habían trabajado conmigo en Venecia en As de picas, llevaban una agencia de dibujantes que surtía a la Fleetway Publications, el grupo del Daily Mirror. El gran jefe de este periódico, Hugh Cudlipp, era todo un personaje. [...] Cuando llegue de Argentina me lo presentaron. Estaba fumándose un enorme habano, y me ofreció uno. Le respondí: "Aún no doy la talla para fumar ese tipo de cigarros; por el momento, preferiría un aumento de sueldo". Entonces miró al tipo que nos había presentado y le dijo: "Buena respuesta. Doblen el sueldo de Pratt".
Hugo Pratt, El deseo de ser inútil

 El propio Hugo fue quien recomendó a Alberto Breccia para la Fleetway a principios de la década de los 60, y sus historietas de vaqueros aparecieron en la Cowboy Picture Library durante un periodo de dos o tres años.

Para Alberto Breccia aquel era un trabajo de encargo, cuya principal virtud era la de estar bien pagado comparativamente. Dicha oportunidad le llega en 1960 de la mano de Hugo Pratt que fue quien le puso en comunicación con el estudio milanés que gestionaban los hermanos Piero y Roy D'Ami. Eurostudio formaba parte, junto a otros varios como la catalana Bardon Art, de las agencias que proveían de dibujantes a la editorial británica para sus publicaciones populares, a las que durante mucho tiempo se las llegó a denominar "novelas gráficas", mucho tiempo antes de que ese término tomase otro significado muy distinto.
Norman Fernández, prólogo Buck Jones

 Aunque en sus tebeos del Salvaje Oeste no esté el mejor Breccia de todos, encorsetado por los guiones que le entregaban y porque su arte siempre estuvo en evolución, ya podemos apreciar su talento y sus señas de identidad. En palabras de Norman Fernández, el autor del prólogo de Buck Jones, «la elección de los encuadres para dinamizar las secuencias de acción, la expresividad que confiere a los rostros de los personajes, la cuidada ambientación en la que introducía texturas poco convencionales o su magistral utilización de la iluminación son algunos de los elementos a destacar en las páginas de» este cómic, un material muy complicado de rescatar –desde aquí alabamos el esfuerzo de Laramie Ediciones– debido a la «demencial costumbre que tenía la editorial británica de destruir los originales tras su reproducción».

Viñeta del western Buck Jones y la caza al apache, de Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

Viñeta del western Buck Jones y la caza al apache, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

Páginas 84 y 85 del western Tierra sin ley, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Lucía Rodríguez 

Viñeta del western Tierra sin ley, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

Viñeta del western Asesino, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

Páginas 158 y 159 de Buck Jones, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Lucía Rodríguez

Viñeta del western Asesino, de Alberto Breccia
Colección Gran Oeste (Laramie Ediciones). Fotografía: P. D

Viñeta del western Asesino, de Alberto Breccia
Laramie Ediciones. Fotografía: Pedro Delgado

 Y para terminar, un comentario muy de western relacionado con la primera de las historias, y que les puedo apuntar gracias a mi lectura de Butcher's Crossing, de John Williams. En la página 29, Buck Jones le dice a Virgil Salt que lo hacía cazando bisontes en Kansas, y éste le dice que allí solamente quedan sus huesos. «Algunos cazadores se quedaron en Kansas recogiendo huesos... ¡Yo no lo habría hecho ni loco!», le dice.

Páginas 28 y 29 de Buck Jones (encuentro con el cazador de bisontes)
Laramie Ediciones. Fotografía: Lucía Rodríguez

 Algunos lo sabrán, pero para los que no, les diré que esos huesos eran utilizados por los colonos, una vez molidos, como fertilizante para enriquecer el suelo y mejorar la productividad de sus cultivos.

https://cartadesdeeltoubkal.blogspot.com/2025/06/butchers-crossing.html

Nota: La traducción de la presente edición de Buck Jones para Laramie es de Luis Domínguez, y el coordinador de la colección Gran Oeste es Aitor Marcet, autor a su vez del único libro de Laramie que no tiene nada que ver con el western: ¡Combate! Artistas españoles en la edad dorada del cómic bélico británico, un ensayo ilustrado que no he tenido el gusto de leer, pero que nada más que por el título ya les recomiendo.

Laramie Ediciones

¡Saludos desde la frontera!