jueves, 12 de noviembre de 2015

CLAUSURA DEL I FESTIVAL ITINERANTE DE LITERATURA DE MONTAÑA, VIAJES Y AVENTURA



El pasado viernes, clausuramos en Ronda el I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura; un evento que, en horario de tarde, ha recorrido la provincia de Málaga durante cuatro días para llevar este tipo de literatura a los lectores. El festival, organizado por la librería Proteo y Prometeo de Málaga y Ediciones del Genal, contó, en mayor o menor medida, con la colaboración de los Ayuntamientos de Vélez-Málaga; Mijas; Antequera y el Centro Andaluz de Ronda, que cedieron sus instalaciones para el acto.

 Para que un evento de este tipo tenga éxito, es fundamental la promoción del mismo en las televisiones y radios locales, así como entre los colectivos afines a la temática (grupos de montaña y senderismo, clubes de lectura, etc.). En los pueblos donde se volcaron con el festival, como Mijas y Ronda, donde dieron una rueda de prensa varios días antes de nuestra llegada y promocionaron el acto entre el mayor número posible de colectivos, la asistencia fue muy buena; pero no ocurrió igual en Vélez-Málaga y Antequera, donde, lamentablemente, no se le dio ese tipo de difusión y la asistencia de público se vio mermada. Cuando una organización y un grupo de escritores se aprestan a realizar un esfuerzo, es necesario que éste sea correspondido por la localidad donde se ubica el evento; y eso es algo que se tendrá que tener en cuenta para próximas ediciones.

 De todas formas, puedo calificar la experiencia de muy positiva, contribuyendo con mi granito de arena a engrandecer este tipo de literatura que tan buenos ratos nos hace pasar, permitiéndonos subir montañas, atravesar continentes, selvas y desiertos sin salir de casa. Quiero darles desde aquí las gracias a todos los que apoyaron con su presencia el festival, y más gracias todavía a los que vinieron desde otros pueblos cercanos. También a mis dos compañeros -y ya amigos- de ruta: Sebastián González y Clemente González; a Jesús Otaola de Ediciones del Genal y Librerías Proteo y Prometeo y a los organismos que, repito, en mayor o menor medida, colaboraron con el evento.

 El año que viene más y, si se puede, mejor.

 Aquí os dejo algún recorte de prensa y unas fotos del festival, que espero poder ir ampliando en los próximos días.


Dani Sánchez, Pedro Delgado y Antonio Aranda en Vélez-Málaga, 3 de noviembre de 2015
I Feria Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Recorte de prensa del diario Mijas semanal (Nº 658)

I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura, 2015
Fotografía: Lucía Rodríguez

I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura, 2015
Fotografía: Lucía Rodríguez

Danielle Brouns y Pedro Delgado Fernández. Antequera, 5 de noviembre de 2015
I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Fotografía: Lucía Rodríguez

Pedro Delgado, Sebi González y Clemente González en Antequera 2015
I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Fotografía: Lucía Rodríguez

Clemente González durante su proyección de imágenes del Caminito del Rey en Antequera
I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Fotografía: Lucía Rodríguez

Pedro Delgado Fernández durante su intervención en Antequera, 5 de noviembre de 2015
I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Fotografía: Lucía Rodríguez

Sebastián González durante su intervención en Antequera, 5 de noviembre de 2015
I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Fotografía: Lucía Rodríguez

I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura
Fotografía: Lucía Rodríguez

I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura
Fotografía: Lucía Rodríguez

Sebi González, Pedro Delgado, Roge y Clemente González en Antequera, 5 de noviembre de 2015
I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura

Fotografía: Lucía Rodríguez





Fotografías: Lucía Rodríguez

martes, 3 de noviembre de 2015

ARRANCA EN VÉLEZ EL FESTIVAL ITINERANTE DE LITERATURA DE MONTAÑA, VIAJES Y AVENTURA


Pedro Delgado Fernández en el escaparate de la Librería Proteo
Fotografía: Lucía Rodríguez

Le he debido coger gusto a eso de decorar escaparates, porque hace unos día volví a la librería Proteo para decorar uno de sus ventanales; en este caso para promocionar desde la cristalera el I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura que organiza la propia librería junto a Ediciones del Genal, los ayuntamientos de Vélez-Málaga, Mijas, Antequera y el Centro Andaluz de Ronda. Un Festival que arranca hoy martes, día 3, en el Palacio del Marqués de Beniel de Vélez-Málaga. La cita es a las 20:00 horas, y estáis todos invitados.


El I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura en el escaparate de Proteo
Fotografía: Lucía Rodríguez

 Recordad que el festival es itinerante, y que cada tarde de esta semana tendrá una sede distinta:

Martes: Vélez-Málaga (Palacio Marqués de Beniel, 20:00)
Miércoles: Mijas (Teatro las Lagunas, 17:30)
Jueves: Antequera (Biblioteca San Zoilo, 19:00)
Viernes: Ronda (Centro Andaluz, 20:00)

 Y si no os vienen bien las fechas o los horarios, siempre podréis acercaros al escaparate de Proteo y adquirir alguno de sus libros: será como calzaros las botas, agarrar la mochila y el bastón de trekking o el piolet y vivir una nueva aventura.


Escaparate de la Librería Proteo de Málaga (Fotografía: Lucía Rodríguez)

http://cartadesdeeltoubkal.blogspot.com.es/2015/11/i-festival-itinerante-de-literatura-de.html


domingo, 1 de noviembre de 2015

I FESTIVAL ITINERANTE DE LITERATURA DE MONTAÑA, VIAJES Y AVENTURA



¡¡Nos echamos a la carretera!!

 La primera semana de noviembre, del 3 al 6, participaré en el I Festival Itinerante de Literatura de Montaña, Viajes y Aventura, un evento organizado por Librería Proteo y Prometeo y Ediciones del Genal. Durante esos días, y en compañía de los hermanos González Suárez, visitaremos Vélez-Málaga, Mijas, Antequera y Ronda.

 Con el objetivo de promover y facilitar el acceso a este tipo de literatura, los lectores podrán acceder a una amplia selección de libros sobre la temática del festival, y mantener un diálogo directo con los tres autores participantes, los cuales presentarán y firmarán sus últimas obras.








 Si les apasiona el tema, o quieren empezar noviembre con un soplo de aire viajero, anoten en el calendario las fechas. Esos días, ¡¡vamos a su encuentro!!

3 de noviembre: Vélez-Málaga.
                           A las 20:00  Palacio del Marqués de Beniel.

4 de noviembre: Mijas.
                           A las 17:30  Teatro de las Lagunas.

5 de noviembre: Antequera.
                           A las 19:00  Biblioteca de San Zoilo.

6 de noviembre: Ronda.
                           A las 20:00  Centro Andaluz.


viernes, 30 de octubre de 2015

CARTA DESDE EL TOUBKAL EN LA LIBRERÍA & CAFETERÍA LA MÍNIMA

Supe de La Mínima por azar, por una amiga de mi pareja que insistió en que debía conocer a Carlos y Mercedes, dos antiguos profesores de primaria que durante unos años ejercieron su profesión en un circo ambulante, desplazándose por España en un carromato más de la compañía, en el que acarreaban libros, pizarra y magisterio; pero también ilusiones y sueños, como el que se materializó en La Mínima: una librería minúscula en el Rincón de la Victoria que desde hace un año se mudó al paseo marítimo, a la vera del mar que se contempla desde su ventanal. Con el traslado, La Mínima dejó de ser mínima, y ahora es grande, como esa pareja que la regenta.


Pedro Delgado con Mercedes y Carlos, propietarios de la Librería & Cafetería La Mínima

Y además, tiene una cafetería en la que tomar algo mientras se ojean los libros que uno va a comprar, lo que resulta de lo más tentador.

Librería & Cafetería La Mínima, Rincón de la Victoria (Málaga)

 Pues bien, en ese marco tan acogedor, presenté el pasado viernes Carta desde el Toubkal (Ediciones del Genal, 2015). Muchos fueron los que se acercaron hasta allí para compartir esos momentos conmigo, algunos eran amigos que venían a apoyarme, y otros eran lectores desconocidos a los que espero no defraudar.

Pedro Delgado con su amigo Ernesto Ruiz

Con los dos Migueles, mi amigo Figueroa y Rafa Bueno

Pedro Delgado y el fotógrafo Rafa Bueno en la Librería & Cafetería La Mínima

 Soy un hombre al que le persiguen las casualidades, así que durante la velada, el azar del que les hablaba al principio volvió a hacer de las suyas. Les explico: de los doce relatos que conforman el libro, elegí para leer en voz alta El lago Ifni; pues bien, una amiga comentó que había leído ese único y mismo relato el día que se hospedó en casa de otro amigo común que vive fuera de Málaga, el cual tenía el libro sobre la mesita de noche. Para colmo, lo tenía forrado con papel de periódico, por lo que no sabía de qué libro se trataba. Lo cogió y lo abrió por esa página. ¿Casualidades? ¿Sincronías? Vaya usted a saber.

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

 Gracias a todos por acercaros esa noche al Rincón de la Victoria, y a Carlos y Mercedes por propiciar ese encuentro. Fue un gusto estar allí y volver a sentir el romántico sueño de ser librero.
 Aquí os dejo algunas fotografías. Y recordad que, tras la lectura, espero vuestros comentarios.


Librería & Cafetería La Mínima, Rincón de la Victoria

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal, de Pedro Delgado, en la Librería La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal, de Pedro Delgado, en La Mínima

Presentación de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima

Librería & Cafetería La Mínima, Rincón de la Victoria, Málaga

Nota: Durante todo el mes de octubre pueden visitar la exposición de fotografías de Rafa Bueno quien, bajo el sugerente título "Sentir Marruecos", nos muestra su visión del país vecino en las paredes de La Mínima.

Fotografías del post: Lucía Rodríguez.

miércoles, 21 de octubre de 2015

PRÓXIMO ENCUENTRO CON LOS LECTORES EN EL RINCÓN DE LA VICTORIA


Dibujo de Sergio Camacho para Carta desde el Toubkal


Cuando coronaron la cumbre y Alicia se hubo repuesto del esfuerzo, se situaron bajo la enorme pirámide metálica que marcaba aquellos 4.167 metros de altura. El sol estaba en lo más alto de un cielo sin nubes, y Alicia giró sobre sí para seguir con la mirada la panorámica de los valles cercanos y de los altos cerros pedregosos y empinados que, en algunos puntos, se desgajaban en hondas barrancas. Del bolsillo de su anorak sacó un papel. Era una carta [...] 
Carta desde el Toubkal


Este próximo viernes día 23, a las 20:30, tendré un encuentro con los lectores de Carta desde el Toubkal en la Librería & Cafetería La Mínima, en el paseo marítimo del Rincón de la Victoria. Será una buena ocasión para comentar estos doce relatos. No falten. Les espero.


Una mañana, después de muchísimos días de viaje, se adentraron en el desierto de Iguidi y, a partir de ahí, la caravana avanzó sin necesidad de senda. Marga se maravilló de cómo los hombres podían orientarse en aquel terreno sin rasgos sobresalientes, pues cuando ella miraba en derredor no podía ver nada sino arena por todos lados. Ni una palmera ni un árbol de ramas retorcidas interrumpían la interminable sucesión de dunas, la amplia e infinita extensión de desierto que llegaba hasta el borde del cielo en todas las direcciones. Los caravaneros, a su paso, debían estudiar y sopesar las más mínimas variaciones en los contornos de las dunas y, al anochecer, en cuanto las estrellas y la luna empezaban a poblar el firmamento, siempre se les podía ver con los ojos puestos en ellas. Sin embargo, lo que más le sorprendió a Marga no fue aquel espacio inmenso abierto sobre lo absoluto del cielo ni la infinita variedad de ocres, sino el silencio. No había sonido alguno: ni el murmullo del viento ni ruidos de personas, animales o insectos, y Marga experimentó una sensación rara y conmovedora al encontrarse allí, en medio de ese vacío inhumano, como si estuviera en otro planeta, en un lugar donde el hombre no debería haber estado jamás. 
Cincuenta días a Tombuctú


Mapa de Marruecos incluido en el volumen de relatos Carta desde el Toubkal
Dibujo de Sergio Camacho


viernes, 2 de octubre de 2015

UN OTOÑO MUY MARROQUÍ EN LA PROGRAMACIÓN DE LA MÍNIMA

La librería y cafetería La Mínima, acaba de anunciar su programación para el mes de octubre, en la que se incluye la presentación de Carta desde el Toubkal.


 El otoño, como ven, se presenta más marroquí que nunca. Los que se acerquen al paseo marítimo del Rincón de la Victoria el sábado día 10, podrán asistir a la inauguración de la exposición de fotografías de Rafa Bueno, quien bajo el título "Sentir Marruecos" nos mostrará su último trabajo al otro lado del Estrecho.


 El viernes día 23, a partir de las 20:30, tienen una cita conmigo y con ese libro de relatos que tantas alegrías me está dando.
 Y el sábado 31, a las 21:30, José Sarria leerá algunos de sus poemas. No conozco personalmente a Pepe Sarria, pero sé de él a través de su hermano, el atleta Juan Sarria Cuevas, con el que tantos kilómetros he compartido. Gran estudioso de la literatura hispano-magrebí, José Sarria fue en el año 2000 Finalista del Premio Andalucía de la Crítica con su poemario Sepharad, así que el acto promete.

 Lo dicho, tres citas de lo más sugerentes para estos días de otoño. Anótenlas en la agenda o en el calendario de la cocina, y acérquense a La Mínima, una librería-cafetería de la que todo el mundo me habla maravillas.
 ¡Nos vemos allí!

domingo, 20 de septiembre de 2015

MIMOUN

Es ahora, a la vuelta de mi largo viaje, repasando la prensa atrasada, cuando me he enterado de la muerte del escritor Rafael Chirbes, por el que sentía una gran admiración. Aunque son más conocidas sus últimas obras, Crematorio y En la orilla, es de su primera novela, Mimoun, de la que voy a hablarles. Y lo hago aquí porque este blog tiene un nexo con Marruecos, y Mimoun es, dentro de la literatura castellana, la mejor novela ambientada en ese país que he leído nunca, a la altura de las obras de mi venerado Paul Bowles.

Fotografía: Pedro Delgado

 Es la ópera prima de Chirbes una novela breve, autobiográfica, publicada en 1988 por Anagrama, a la que yo llegué gracias a la recomendación de José María González, profesor de Lengua y Literatura del I.E.S Miraya del Mar, en Torre del Mar, con el que compartí claustros y evaluaciones. Un día, cuando ya no estábamos en el mismo instituto, nos encontramos en la Carrera Popular de El Palo, y, hablando de lecturas, me soltó que acababa de leerse un libro que le parecía que estaba escrito por mí. Anoté el título, y cuando varios meses después di con él y lo leí, sentí que José María me había otorgado aquel día un trofeo más grande que el que había ganado en aquella carrera. Mis escritos por entonces estaban ambientados en Marruecos, y, como la mayoría de los que le dan a las teclas, aspiraba a escribir el tipo de libro que me gustaría leer; pues bien, aquel hombre había escrito uno de esos libros.
 Como bien dice la escritora Carmen Martín Gaite (su descubridora), Mimoun consigue desde sus primeras líneas "ese tono sugerente y misterioso con que aciertan a iniciar su relato los buenos narradores orales y cuya llamada envolvente despierta nuestra atención aletargada, esos -que no son tantos- a los que pedimos enseguida, si hacen una pausa: "Sigue contando, por favor."

 "Cuando tomé la precipitada decisión de vivir en Marruecos, no imaginaba que, en un país que había recorrido en varias ocasiones y que siempre me había parecido desértico, pudiese llover tanto. Sin embargo, aquel invierno que pasé en Mimoun llovió durante semanas enteras. El viento se ensañaba con las ramas de los árboles, y las ramas de los árboles, al moverse, torturaban mi imaginación. Conseguían, con su triste sonido, trastornar mis sentimientos y arrastrarme a estados de ánimo más propios de un adolescente que del hombre que, ya por entonces, era."

 Cuando leí este primer capítulo, esas cuatro frases, ya no pude parar. E igual me ha ocurrido ahora, cuando, a modo de homenaje, he cogido el libro de la estantería para releerlo, pues la voz de Manuel, de ese profesor de español, te agarra y te obliga a seguirlo. Te lleva de la mano por esas 134 páginas en las que late la tragedia, la fatalidad como un ente inmutable e irreversible. Y no te queda más que asistir anonadado a todo lo que sucede desde su llegada a Fez.

 "Me encontré con que tenía muy pocas horas de curso por semana y unas clases que exigían escasa preparación. Iba a disfrutar de tanto tiempo libre como quisiera; y eso, que en cualquier otra parte hubiera sido un regalo, en Fez, encerrado en el pequeño círculo de los profesores españoles, me asustó más que alegrarme. Había comprendido que no podría vivir nunca en la medina, en uno de aquellos caserones magníficos pero carentes de cualquier comodidad, sobre todo si debían ser habitados por una sola persona. Tampoco me seducía la idea de alquilar un apartamento en la parte nueva y dejarme envolver por la sensación de llevar una vida de europeo de tercera en un exilio odiado. Decidí marcharme a cualquier pueblo de los alrededores. En realidad sólo tenía que acudir a clase un par de días por semana y, aunque no tenía vehículo, podía instalarme fuera de Fez sin que me supusiera excesiva incomodidad. Pensé en Immouzzer, pero Alcira, uno de los españoles, me disuadió del proyecto: al parecer, durante el invierno, la carretera quedaba frecuentemente cortada por la nieve. Fue él mismo quien me propuso Mimoun como lugar alternativo de residencia, ofreciéndose a llevarme en su coche para que lo conociera. Además, en Mimoun vivía un español con el que, si conseguía ponerme de acuerdo, podría compartir la casa hasta que acabase encontrando una por mi cuenta."

  Al poco de haber leído aquel libro por primera vez, llegó Rafael Chirbes a Málaga de la mano del escritor Pablo Aranda y del Aula de Cultura del Diario Sur que él dirige. Y lo hacía acompañado de Antonio Soler y Clara Sánchez, en un acto al que habían titulado: Novela y creación. Fue una tarde noche de mayo, en la plaza de las Flores, y allí que acudí a escucharlo y a decirle lo mucho, muchísimo, que me había gustado su novela. Rafael me brindó una sonrisa cuando le pregunté si Mimoun existía realmente, y me dijo que no, que no buscase aquel nombre en los mapas. Era cierto que había residido en un pueblo cercano a Fez, pero por algún motivo no había querido darle su nombre verdadero. Me hubiese gustado que me aclarase dónde estaba la frontera entre lo real y lo ficcionado, entre lo vivido y lo soñado, pero, por timidez, preferí quedarme con la incertidumbre.
 Buscando el año de aquel encuentro en internet (2009), me he encontrado con esta fotografía. En ella se ve a José Antonio Garriga, a Mª del Mar, a Antonio Soler, a Clara Sánchez, a Rafael Chirbes y a Pablo Aranda en la plaza de las Flores, antes de perderse por las calles del centro en pos de unas cervezas o unos vinos.

José Antonio Garriga, Mª Mar, Antonio Soler, Clara Sánchez, Rafael Chirbes y Pablo Aranda, Málaga 2009

 Créanme, habría dado dinero por acompañarlos aquella noche, pero también por timidez no le pedí aquel favor a Pablo Aranda. Hoy, que tengo más confianza con Pablo, lo haría, pero, desgraciadamente, ya es tarde. Para lo que nunca será tarde es para acercarnos a esta novela, que en esta segunda lectura me ha parecido más dura y desasosegante que la primera vez, con una visión de Marruecos alejada de exotismos trasnochados, o, como dijo su editor Jorge Herralde, "exenta de la bisutería y color local habituales".

 "Cuando yo conocí Mimoun, el barrio francés, con sus villas decó, estaba casi abandonado. Las casas más elegantes habían sido ocupadas por marroquíes enriquecidos que destruían la vieja arquitectura para adaptarla a su modo de vida. Otras villas envejecían, abandonadas, entre jardines que un día fueron magníficos y que ahora habían sido invadidos por la maleza. Entre los matorrales se levantaban todavía sofisticados árboles ornamentales, como restos del antiguo esplendor. Por otra parte, en el corazón de la decrépita medina, el que fue floreciente mellah se había ido convirtiendo en el barrio de los prostíbulos, y los soldados borrachos orinaban en sus callejas y las chinches se reproducían en silencio bajo el forro de los colchones de paja. Mimoun era una ciudad muerta que sólo se animaba durante el zoco de los jueves, cuando la tomaban al asalto los bereberes del campo cercano, con sus reatas de asnos, sus ovejas y cabras, y las cestas llenas de huevos."


Nota: Los textos extraídos de Mimoun pertenecen a la edición 20º Aniversario que publicó la editorial Anagrama en el año 2008, con textos de la escritora Carmen Martín Gaite y del editor Jorge Herralde.